Es domingo por la tarde, estás descansando y suena el teléfono. Es un cliente enfadado: "La máquina se ha tragado mis dos euros y no arranca".
Si tienes una lavandería autoservicio, conoces esta sensación. Los atascos de monedas son la incidencia técnica número uno del sector. No solo te obligan a desplazarte al local de urgencia, sino que generan desconfianza en el usuario.
En este artículo te explicamos paso a paso cómo desatascar un monedero o selector y, lo más importante, cómo evitar que te vuelva a pasar.
Paso a Paso: Cómo desatascar el monedero
Antes de llamar al servicio técnico (que te cobrará el desplazamiento), prueba estos pasos. La mayoría de los selectores de marcas comunes (como Azkoyen, Alberici o los integrados en Girbau/Domus/Primus) funcionan de forma similar.
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Seguridad ante todo
Apaga la máquina o desconéctala de la corriente si vas a manipular cables. Aunque los monederos trabajan a bajo voltaje, es mejor prevenir. -
Accede al selector
Abre la puerta de servicio (la de la recaudación). Localiza el selector de monedas (la pieza por donde entran las monedas). -
Abre la "puerta" del mecanismo
Casi todos los selectores electrónicos tienen una pestaña lateral o una "puerta" abatible que permite ver el carril por donde bajan las monedas. Presiona la pestaña y abre el mecanismo.
¡Ojo! Hazlo con suavidad. Es plástico y si lo fuerzas se rompe. -
Localiza y retira el objeto
A veces es una moneda doblada, otras veces es un papel, pelusa acumulada o una "moneda extranjera" que se ha quedado trabada. Usa unas pinzas finas si los dedos no entran.
Truco pro: Limpia los sensores ópticos (las pequeñas lentes transparentes) con un bastoncillo y un poco de alcohol. A veces no hay atasco físico, sino suciedad que impide al sensor "leer" la moneda, provocando que la rechace o se quede a medias. -
Reinicia y prueba
Cierra el mecanismo, enciende la máquina y prueba con una moneda propia. Asegúrate de que cae limpia a la caja de recaudación.
¿Por qué se atascan los monederos continuamente?
Si sientes que arreglas uno y a la semana siguiente falla otro, no es mala suerte. Es la naturaleza del sistema mecánico. Las causas principales son:
- Suciedad y polvo: Las lavanderías tienen mucha pelusa en el ambiente. Esa pelusa se pega a la grasa de las monedas y acaba bloqueando los sensores del selector.
- Monedas deformadas o pegajosas: Basta una moneda con un chicle pegado o ligeramente doblada para bloquear todo el carril.
- Desgaste mecánico: Los muelles y pestañas de plástico del monedero tienen una vida útil. Con el uso intensivo, acaban cediendo.
- Vandalismo: Intentos de meter cartones, plásticos o monedas falsas.
El coste real de un atasco
Un atasco no son solo "2 euros".
- Es el viaje que haces al local (tiempo y gasolina).
- Es el reembolso que tienes que hacerle al cliente.
- Es la máquina parada que deja de facturar hasta que llegas.
- Y lo peor: es un cliente que piensa "esta lavandería siempre da problemas" y no vuelve.
La Solución Definitiva: Si no hay ranura, no hay atasco
Seamos honestos: limpiar monederos es parte del pasado. La tecnología actual permite eliminar este problema de raíz.
La única forma de garantizar al 100% que nunca más tendrás un atasco de monedas es reducir o eliminar el uso de monedas.
Los sistemas de pago digital (por QR y Bizum) tienen una ventaja mecánica imbatible: no tienen partes móviles.
- No hay ranuras que se obstruyan.
- No hay sensores que se ensucien con pelusa.
- No hay monedas deformadas.
¿Imaginas no tener que ir nunca más a desatascar una máquina?
Al instalar un sistema de pago por móvil, derivas gran parte del tráfico a un canal digital que jamás falla. Mantienes los monederos para la gente mayor, pero al usarse menos, se ensucian menos y se atascan menos.
Deja de ser el mecánico de tu lavandería y empieza a ser el gestor.
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Equipo Lavú
Especialistas en digitalización